Del briefing al
agente funcionando
en 72 horas.
Sin cajas negras, sin sorpresas. Cada fase tiene un entregable claro y vuestro visto bueno antes de avanzar.
Sin cajas negras, sin sorpresas. Cada fase tiene un entregable claro y vuestro visto bueno antes de avanzar.
Antes de escribir una sola línea de código, entendemos vuestro negocio a fondo. Identificamos los procesos donde un agente de IA genera el mayor impacto y más rápido retorno.
30 minutos para entender vuestros objetivos, procesos actuales y puntos de dolor.
Mapeamos cada proceso candidato: volumen, frecuencia, complejidad y valor.
Calculamos el ahorro de tiempo y coste esperado antes de comprometeros.
Definimos la arquitectura del agente: qué modelo usa, cómo se conecta con vuestros sistemas, qué datos procesa y cómo decide. Todo documentado y aprobado por vosotros antes de empezar.
Modelo, memoria, herramientas y fuentes de datos definidos con precisión.
Documentamos cada rama lógica: qué hace el agente en cada escenario.
Mapeamos APIs, credenciales y permisos necesarios para el despliegue.
Construimos el agente, lo integramos en vuestro stack y lo llevamos a producción. Vosotros veis el progreso en tiempo real y validáis antes del lanzamiento.
Implementamos la lógica, las integraciones y los flujos de decisión definidos.
Ejecutamos baterías de tests con casos reales antes de tocar producción.
Despliegue con monitorización activa las primeras 48 horas para garantizar estabilidad.
Uptime
Ejecuciones
Latencia media
El trabajo no acaba en el despliegue. Monitorizamos el agente 24/7, optimizamos su rendimiento cada semana y os entregamos informes con métricas reales.
Alertas automáticas ante cualquier anomalía. Tiempo de respuesta inferior a 15 minutos.
Revisamos el rendimiento cada semana y aplicamos mejoras basadas en datos reales.
Dashboard con métricas clave: ejecuciones, latencia, errores y ROI acumulado.